Un ministerio de innovación y ciencia que implemente el Internet de las cosas en Chile

Si bien el gasto en innovación, ciencia y tecnología de Australia es bajo -1,66% de su PIB según cifras del Banco Mundial- la creación del Departamento de Industria, Innovación y Ciencia parte de una medida reciente para incrementar los esfuerzos, pues fue creada el año 2015. En este contexto surge la interrogante de si una institución similar pudiera ser una buena alternativa a considerar en nuestro país para desarrollar la innovación, ciencia y tecnología.

Para Jaime Soto, secretario general de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnología de la Información (Acti) esta es una experiencia que en nuestro país se debería tener en cuenta, sobre todo porque mejoraría la inversión pública en esta área y porque contribuiría a construir una política a largo plazo. “A nivel nacional, nosotros tenemos un indicador del 0,39% de inversión en I+D+I versus un 2,4% promedio de los países de la OCDE. En ese contexto, como industria queremos que ese indicador cambie al 2020 a 1,5% del PIB. En ese mismo sentido, no pueden ser solo políticas de gobierno, sino de Estado las que desarrollen la ciencia, la innovación y la tecnología. No podemos estar más de acuerdo con Australia en este sentido”, señaló.

En cuanto al trabajo en conjunto que realiza el DIIS con la industria para el desarrollo de la innovación, Jaime Soto se mostró de acuerdo, aunque advirtió que las empresas en Chile deberían tener mayor iniciativa en este materia. “Hoy dos tercios de la innovación la hacen los públicos y un tercio los privados, en cambio en los países desarrollados es totalmente al revés. Hoy existe una política de financiamiento al I+D+I del 35% de lo que se considera innovación bajo el manual de Frascati en Corfo. Esto es un tema que las empresas que tributan pueden tener en cuenta dentro de sus líneas de negocios.Considerando la innovación como un proceso importante y disruptivo dentro de su organización”, comentó.

La incorporación de académicos en jornadas de trabajo también es una característica valorada por el presidente de Acti, quien además propuso la innovación como un requisito para la acreditación. “Todo lo que permita la relación de universidad-empresa es un tema que valoramos de lo que se realiza en Australia, porque lo hemos propiciado por mucho tiempo. Esto porque en el fondo la investigación básica es buena para el país, pero no es la única. Tenemos la investigación aplicada donde un empresario y un profesor pueden hacer un StartUp, pueden crear productos y patentarlos o desarrollar toda una estrategia. La universidad es un espacio donde se puede desarrollar el emprendimiento, y productos como algo más que su desarrollo profesional y publicaciones ISI para tener un puntaje más de acreditación como universidad. Hay un puntaje igual para que esa universidad participe en esta relación tan importante que es entre empresa y universidad”, señaló.

Por último, en relación a la implementación de un sistema de gestión pública basado en el Internet de las Cosas, manifestó su acuerdo con el sentido innovador de este proyecto, ya que se sitúa dentro de una tendencia desarrollada a nivel mundial. “En la actualidad, los procesos de innovación están asociados a la sustentabilidad del desarrollo. En ese contexto cuando hablamos de una de estas disrupciones como el Internet de las Cosas, o como también la robótica, soluciones cloudy, big data, etc. Las nuevas tecnologías hoy están construyendo nuevos escenarios en línea. En ese sentido el Internet de las Cosas tiene una vinculación directa con la gestión, pero con el desarrollo de las smart cities, donde tenemos soluciones de movilidad, de tráfico, movilización y otras cosas”, comentó.

Sobre este mismo punto, Soto explicó que el Internet de las Cosas y las nuevas tecnologías sirven para administrar todos los recursos que un Estado puede necesitar. “Cuando hablamos de innovación y tendencias tecnológicas, estamos vislumbrando cómo administrar lo intangible, como son los talentos y cómo gestionar el conocimiento. Cada una de ellas por separada es un mundo, pero una mirada global de ellas va a depender de los tipos de tecnologías que desarrollemos, pero más aún de nuestra estrategia del país, la que en definitiva debe orientarse a lograr un mejor bienestar para los ciudadanos”.

Fuente:http://observatorio.bcn.cl/