Pymes en la Era de la Transformación Digital

Las pequeñas y medianas empresas enfrentan numerosos retos frente a la nueva era de la economía digital. Debido a esto, son muchas las organizaciones que están constantemente reformulando sus operaciones en materia de innovación y desarrollo, con miras de incrementar su crecimiento y simplificar la forma de hacer negocios.

La transformación digital representa una oportunidad clave, puesto que la adopción de ésta genera diversos beneficios en las organizaciones que implementan nuevas tecnologías, viéndose reflejados en la productividad, en la adquisición del control de las operaciones, la relación directa y rápida con sus clientes y con la posibilidad de aumentar los negocios de manera provechosa y sostenible. Sumado a esto, es de suma relevancia que las compañías aprendan a extraer el valor de las tecnologías como el Big Data, IoT o el Cloud Computing, convirtiéndolo en nuevas oportunidades de negocio.

Un ejemplo de esto, es la adopción y uso obligatorio de la facturación electrónica en todas las Pymes de las zonas urbanas de nuestro país. La incorporación de este documento digital es un gran paso ya que la eliminación del papel es beneficioso para las personas, medio ambiente y, por, sobre todo, para la optimización de los tiempos en los procesos de las empresas. De hecho, se estima que, para el 2018, todas las organizaciones habrán terminado el proceso de migración de factura impresa a electrónica donde, en la última etapa, se incorporarían las de menor tamaño rurales.

Las pequeñas y medianas empresas necesitan adaptarse al cambio de forma organizada y no improvisada y comprender que la transformación digital no es un objetivo, sino una estrategia.

Si consideramos los cambios y beneficios que se gestan a partir de la implementación de la facturación electrónica, focalizándose en procesos administrativos más eficientes y rápidos, con disminución en los errores producidos en los procesos de generación, entrega y almacenamiento, podemos observar que, como consecuencia, se crean empresas interconectadas y más productivas, con un nuevo valor agregado que, en definitiva, las vuelve más competitivas.

Recuadro :Las pequeñas y medianas empresas necesitan adaptarse al cambio de forma organizada y no improvisada y comprender que la transformación digital no es un objetivo, sino una estrategia.

JAIME SOTO SECRETARIO GENERAL ACTI