Pymes deben gestionar la tecnología de una manera mucho más eficiente

Expertos señalan que para este tipo de empresas la compra de tecnología tiene que obedecer a una estrategia bien definida y con resultados claros.

Eficiencia, continuidad operacional, cumplimiento con las leyes y regulaciones, y generación de ventajas competitivas, son algunas de las razones por las cuales la tecnología es fundamental para el éxito de toda empresa hoy en nuestro país, en especial en el caso de las pymes.

“En Chile, a diferencia de Estados Unidos, existe una presión tecnológica institucional importante, ya que los impuestos se declaran por internet. Existen otras contribuciones indirectas de la tecnología para las pymes, como mejorar la calidad, lograr objetivos estratégicos y retener y fidelizar clientes, e innovar”, explica José Fernández Donoso, docente de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo.

Destaca que independiente del crecimiento esperado de las ventas, lo importante es equilibrar el foco en el negocio (reducir costos, innovar, hacer más eficientes los procesos) con el foco en gestión de la tecnología (equipos robustos, contratos, etc.).

“En tiempos de poca holgura, las pymes deben cotizar y evaluar la conveniencia de usar cada tecnología. Es la tecnología bien gestionada, no la apariencia de modernidad, lo que puede ayudar a que la empresa crezca”, precisa el académico.

Jaime Soto, secretario general de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnología de Información A.G. (ACTI), precisa que para su entidad la tecnología es en todos los casos una oportunidad que se puede convertir en ganancia o ventajas para las pymes. “Ello porque las TI favorecen directamente su crecimiento, hacen más eficiente el proceso productivo y mejoran la productividad dentro de sus líneas, además de crear un efecto a escala para toda nuestra economía, en general. Recordemos, además, que las pymes emplean a un porcentaje muy alto de la fuerza laboral en el país, por lo que su valor agregado es siempre un beneficio”.

Falta de incentivos

Las ventajas de la tecnología no se presentan de la misma manera en todos los casos, porque los resultados no son iguales al aplicarse en grandes empresas o industrias, como lo es en el caso de pymes que no poseen los recursos para contar con, por ejemplo, hardware y software de última línea, que podría permitir interconectar a sus diferentes funcionarios y establecer un control remoto de todos sus procesos.

“Si bien la incorporación de tecnología en el país ha sido muy alta y las pymes, en general, sí han sabido dar un buen uso y descubrir en su misma experiencia las ventajas que esta brinda, existen ciertas diferencias u obstáculos respecto de su acceso, en comparación con las grandes empresas e industrias, que terminan por traducirse en una falta de interés por sumarse a los beneficios de esta era digital”, indica Soto.

A su juicio, esta situación recae principalmente en que debe existir un incentivo mayor hacia las pymes, tanto desde iniciativas públicas, como privadas, que incluyan una preparación técnica, que den cuenta de los beneficios específicos para su sector, sumado a exigencias menores y que se adecuen a la realidad y tamaño de cada empresa. “Finalmente, las pymes son una fuerza empleadora de gran valor para el país y, el hecho de que no estén beneficiándose en su totalidad de las ventajas de internet, afecta directamente la competitividad a nivel país, interfiriendo en los beneficios de una economía digital”.

Fernández sostiene, por su parte, que a diferencia de países desarrollados como Gran Bretaña, donde algunos temen a la digitalización por relacionarla con una vida acelerada o un control del Estado y grandes empresas, en Chile relacionamos la digitalización con aspiraciones de modernidad y mejor calidad de vida. “Esto tiene pros y contras. Para el ingreso del país, las pymes chilenas usan mucha banda ancha, celulares, internet móvil y sitios web. Sin embargo, usan muy poco ERP, compras y ventas digitales si las comparamos con el promedio OCDE”.

Al respecto, comenta que el comercio digital representa menos del 1% del consumo de hogares (en Finlandia es el 9%) y la penetración en empresas es apenas un 3%. En Estados Unidos internet es el gran vehículo de ventas de muchas pymes. “En esto, creo que nuestro principal cuello de botella es pobre en el desarrollo de la cadena logística. Hay muy pocos proveedores logísticos y estos están concentrados en Santiago”.

Economía digital

En Chile, la economía digital (manufactura de tecnologías de información, medios, tecnologías de información y telecomunicaciones) creció un 7% en 2015, llegando a representar el 3% del PIB del país. La participación en el PIB de nuestra economía digital es la menor de la OCDE, pero lidera en América Latina.

Las mayores brechas de penetración de la economía digital con respecto a otros países de la OCDE se observa en las pymes. La relación entre penetración digital y productividad en las empresas es muy fuerte, no solo para facilitar procesos, fidelizar clientes, o minimizar errores de registros de costos, sino también para acceder a nuevos mercados de clientes online.

José Fernández señala, no obstante, que hay que tener cuidado con estas cifras. “Varios estudios muestran que en Estados Unidos las pequeñas y medianas empresas muchas veces gastan demasiado en ciertas tecnologías, como software o presencia web. Pequeñas empresas con mayor gasto en tecnología no son necesariamente las que más crecen. Por ejemplo, empresas con presencia en la web, y cuyos clientes ni buscan ni compran sus productos por internet, están despilfarrando recursos”.

Agrega que para cualquier empresa, y en particular pymes, la compra de tecnología tiene que obedecer a una estrategia bien definida y con resultados claros. “Actualizar licencias de software que no se usan o que pueden ser reemplazados por aplicaciones menos costosas, renovar hardware que todavía es útil o invertir en presencia web, debieran pasar un análisis interno de costo-beneficio. Los computadores son los refrigeradores de las empresas, deben comprarse solo cuando son necesarios”.

– Componente esencial

Hoy, la tecnología abre muchas puertas, crea oportunidades y moldea la forma en que nos relacionamos y también trabajamos, lo que aplica tanto a grandes como medianas y pequeñas empresas. “Los grandes avances en términos de hardwares, softwares y plataformas que hoy ya son parte de nuestro día a día llegan constantemente para sorprendernos, se han vuelto un componente base del trabajo que desarrollan las pymes, permitiéndoles escalar y ser más competitivas, así como de ir creciendo según sus metas”, indica Jaime Soto.