¿Por qué debemos potenciar el uso de tecnología en agricultura?

En Chile la industria del agro juega un rol clave en el desarrollo del país, la que constantemente se encuentra invirtiendo millonarias cifras en mejores y mayores suelos y condiciones que puedan permitir su crecimiento y rentabilidad para todos sus sectores.

Por ello, la posibilidad de mejorar y perfeccionarla serán siempre una prioridad en una nación que depende en gran manera de los recursos naturales. Es en base a esto que debemos tener en consideración los beneficios y oportunidades que trae para ésta, y para cualquier rubro, convertirse en Smartindustries y aprovechar los importantes beneficios que ofrece la tecnología.

Incluir a la agricultura, como sector industrial, en la economía digital a la que nos encontramos ingresando actualmente, se traduce en dar el valor agregado que necesita, para poder ir más allá de sólo vender un commoditie, aspecto clave a la hora de comercializarlo, por el alto costo que significa para las multinacionales.

Porque el paso hacia una agricultura que utiliza la tecnología ya se dio y paulatinamente, todas las industrias a nivel mundial se están adaptando a sus nuevos requerimientos internacionales. En el largo plazo se creará un mercado diferencial que permita no sólo obtener un mayor precio en los productos, sino que también, y especialmente, poder atender las demandas de los consumidores más exigentes y los estándares que exige cada regulación.

En este proceso, el camino hacia la automatización, sistematización de recursos, mejoras en la productividad, perfeccionamiento en la recopilación y análisis de datos, la robotización en el agro, el uso de agricultura de precisión; el uso de software, GPS, drones, cámaras multiespectrales o térmicas, inteligencia artificial y aplicaciones por medio de dispositivos móviles, son pasos muy importantes para convertirse en una industria inteligente que utiliza las nuevas herramientas disponibles que empiezan a marcar un potencial diferencial.

Las tendencias Ti que hoy demuestran su valor en diversas industrias, impulsan a que así sea. Entre éstas, el Internet de las cosas (IoT) juega un rol clave y se involucra en todos los procesos de la vida y, por ende, los diversos rubros económicos no se quedan atrás en incorporar el concepto de un mundo lleno de sensores inteligentes, como una parte central en su planificación.

Así lo plantea un reciente informe de la consultora Gartner, el que estima que para 2020 habrá 25 millones de “cosas” conectadas.

Esto nos está indicando que la tendencia hacia SmartIndustries y SmartCities en general, ya está posicionándose con gran prioridad en el mundo y es también el caso de nuestro país. Lo anterior es un aspecto muy positivo porque no podemos desaprovechar las oportunidades que nos entrega la tecnología para mejorar nuestros procesos y, con ello, la competitividad del país.

En el caso particular de Chile, vemos que paulatinamente se está avanzando al respecto. Porque cuando hablamos de Resource Industries en particular, categoría que reúne a Agricultura, Minería y otras actividades extractivas, según cifras de la consultora IDC, el gasto en TI ostenta una tasa de crecimiento de 0.87% entre 2013 y 2014 y de 13,26% entre 2014 y 2015, estiman, lo que se traduciría en un gasto total de 488 millones de dólares constantes para el 2015, concentrando tanto la inversión en Hardware, como Software y Servicios TI del sector. De este modo, y con la ayuda tanto de la tecnología tanto móvil como de planta, vemos cómo de a poco se están optimizando los recursos y se está comprendiendo que, en términos concretos, permitir el ingreso del IoT a una industria como la agricultura, tiene efectos directos sobre todo el país.

BigData es otra de las tendencias que están marcando pauta en el mejoramiento de la industria del Agro, tanto a nivel mundial, como exclusivamente en Chile.

Gracias a éste, los agricultores y empresarios del rubro monitorean toda la cadena de producción a distancia, chequeando varios terrenos a la vez, analizando los datos observados, comparando y regulando las cantidades proporcionadas a escalas mayores, mejorando los tiempos y las cifras, creando interoperabilidad, consolidando nuevas redes, puntos de ingreso, unidades de trabajo y más, todo gracias a la incorporación de maquinaria y servicios inteligentes en sus líneas.

Es así como la introducción de tecnología en un sector tan importante para el país, como lo es la agricultura, puede dar el valor agregado que necesita para que así Chile se vuelva más competitivo y eficiente y pueda dejar de concebir la dependencia de recursos naturales como una vulnerabilidad, porque la misma va a haber perfeccionado sus métodos, cumpliendo con exigencias y estándares mayores.

Por Jaime Soto, Secretario General de ACTI