“Necesitamos ayudar a las personas a transformarse en ciudadanos digitales”

Jaime Soto, secretario de la ACTI

El representante de las empresas de tecnología en Chile asegura que en el país se están haciendo todos los esfuerzos por contar con un Estado más moderno para los ciudadanos, pero advierte que los cambios que se vienen son tan disruptivos que si no nos apuramos corremos el riesgo de transformarnos en un país subdesarrollado digitalmente.

La idea de promover un Estado más moderno, simple y eficiente para los ciudadanos gracias a la incorporación de tecnologías viene desde hace años.

Uno de sus primeros impulsos se dio en 1998 a través de un documento presidencial. Luego vino Trámite Fácil, los sistemas de pagos de previsión médica y las pensiones online, la posibilidad de obtener certificados desde la web o la declaración y pago de impuestos online a través del Servicio de Impuestos Internos. Todos cambios que han ido en directo beneficio de los ciudadanos y que, sin duda, han sido posibles gracias al trabajo conjunto entre el sector público y la industria tecnológica local, que se ha transformado en un importante proveedor del Estado en estas materias.

“Hoy debemos orientarnos en que el ciudadano se sienta inserto en la tecnología con el gobierno, eliminando la mayor cantidad de trámites que lo hacen perder tiempo y que pueda convertirse en un ciudadano digital”, dice Jaime Soto, secretario general de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de la Información (ACTI).

El representante de ACTI ve con buenos ojos todo lo que se ha hecho y los impulsos que se están dando desde el gobierno, pero cree que hay que seguir pisando el acelerador, porque los cambios que estamos viviendo son demasiado grandes.

“Hoy estamos viviendo una revolución cloud, social media, big data, mobility, robótica, e internet de las cosas, que va a cambiar todo. Cada vez vamos a tener una mayor influencia de las tecnologías en todas las decisiones. Se vienen muchas disrupciones importantes y son temas que la gente no entiende y muchas veces no les interesa y es importante contarle al ciudadano común lo que se viene, para acelerar los procesos y convertirnos en ciudadanos digitales, porque eso nos permitirá ser competitivos”, dice Jaime Soto.

Apurar el paso

Es que al ser Chile una economía basada en comodities de materias primas y no estar gestionando el conocimiento, el cambio para nosotros será avasallador, “y corremos el riesgo de ser subdesarrollados digitalmente”, advierte.

Por eso, insiste, es necesario que el Estado permita que el ciudadano sea digital, para eliminar los trámites, los gastos en procedimientos, etc., pero a la vez debe capacitarlo para hacer uso de es tecnología.

“Debemos tener políticas de Estado que permitan soportar estos procesos. Como no somos los que llevamos el cambio, siempre tenemos que ir alcanzando ese cambio. Nosotros debemos compararnos con la OCDE. Hoy Chile invierte menos del 0,038% en I+D+I, versus el 2,4% de la OCDE”, señala.

Trabajo en conjunto

Por eso en ACTI como industria han generado una serie de espacios de coordinación con las políticas tecnológicas del Estado; han trabajado para la interoperabilidad y agilización de los trámites, han apoyado en el proyecto de escritorio ciudadano, escritorio empresas, el uso de servicios compartidos, la plataforma de creación de patrimonios o intereses o el sitio de seguimiento de a agenda digital del gobierno. También asegura que han trabajado fuertemente como agente operador para llevar las industrias tradicionales a un modelo inteligente.

“Estas son decisiones de Estado, que no se ven en un gobierno, sino que son apuestas a 10 o 20 años. A nosotros nos gustaría tener a los niños con más tecnologías, educadores digitales y perfeccionamiento digital del docente mucho más avanzado, la salud conectada de los adultos mayores, los procesos de smart city y de industrias inteligentes andando. Hay muchos temas que hoy están sobre la mesa y para los cuales necesitamos fondos que permitan acercar más a la ciudadanía a estos procesos de cambio que se vienen de manera cada vez más aceleradamente y que impactan en la productividad”, dice Jaime Soto.

El experto asegura que la industria TI chilena tiene todas las capacidades para hacer frente a estos desafíos, aunque aún hay temas importantes por resolver.

“Hoy la misma tecnología que está en Estados Unidos puede estar en Chile, eso no es problema. El tema de fondo es cuanta gente tenemos capacitada. La industria y las empresas requieren capital humano para usar las últimas tecnologías disponibles”, dice.

Y asegura que en este sentido se requieren más técnicos y profesionales capacitados para usar big data con cloud, hacer analítica de datos o trabajar bajo tecnologías mobile.

“Para eso se requiere una articulación más fuerte entre la industria, las políticas públicas y la academia”, asegura.:El aporte de Chilecompra

Jaime Soto dice que Chilecompra ha permitido que una tremenda cantidad de empresas tecnológicas de todos los tamaños puedan venderle al Estado diferentes tipos de soluciones.

“Lo importante es seguir avanzando en la relación cliente-proveedor, que el Estado siga avanzando en aplicaciones masivas para acercar al ciudadano a las tecnologías. Desde la mirada del proveedor, mientras mas ciudadanos tengamos relacionándose con las tecnologías, más posibilidades tenemos de ser un mejor proveedor para el Estado, porque estamos solucionando los problemas que tiene el ciudadano”, dice.