Las nuevas empresas TI cumplen un rol cada vez más importante en la economía

Los especialistas coinciden en que las pequeñas y medianas empresas tecnológicas y los innovadores digitales cuentan con un enorme potencial de cambiar la economía de un país y no enfocarse solo en la materia prima, sino que en el conocimiento y la innovación.

Innovación, emprendimiento, startups, economía digital, son palabras cada vez más comunes no solo en el mundo de los negocios, sino que también en la vida cotidiana. Es que las nuevas empresas que han ido surgiendo al alero de las nuevas tecnologías se están convirtiendo cada vez más en motores determinantes para el impulso al desarrollo de los países y su economía.

Jamie Riggs, director de Emprende FCh de Fundación Chile, dice que aunque todavía las pequeñas y medianas empresas tecnológicas y los innovadores TI tienen un rol menor en impulsar el progreso de los países, cuentan con un enorme potencial de cambiar la economía de naciones como Chile para no enfocarse en la materia prima, sino que en el conocimiento y la innovación.

“Su desarrollo tiene muchos factores positivos, como la sostenibilidad financiera, las mejoras en el clima económico, la apertura a talentos nacionales e internacionales con altos niveles de educación”, dice el ejecutivo.

Mayor impulso

Según el informe “Índice país digital”, el 3,4% del PIB de Chile está representado por las TIC, lo que implica que existe un gran camino por avanzar.

“Hoy el 58% del portafolio de emprendimientos de Emprende FCh está compuesto por startups que desarrollan TIC con distintos propósitos, desde facilitar las ventas en el retail hasta hacer más eficientes los recursos en la minería. Nuestro apoyo a este tipo de emprendimientos está relacionado con el desafío que resuelven y cómo nutren el mercado, nos interesa impulsar los emprendimientos que sean escalables, con una mirada de crecimiento internacional y de alto impacto en la industria”, dice Jaime Riggs.

En tanto, Raúl Ciudad, presidente de ACTI, añade que como país se está trabajando en eso. Por ejemplo, Corfo y el Ministerio de Economía, que a través de diversas iniciativas están dando soporte y apoyando en el desarrollo de medidas que incentiven el desarrollo de innovación y tecnología.

“Por otro lado, tenemos la creación del futuro Ministerio de Ciencia y Tecnología, proyecto que está trabajando fuertemente el Gobierno. Es importante eso sin considerar que para que este funcione correctamente debe ponérsele foco tanto a la inversión en las áreas de ciencia como las tecnológicas, en un mismo nivel, sin priorizar una por sobre la otra, es decir, asegurarse de que este ministerio quede adecuadamente diseñado para que el I+D+i quede convenientemente cubierto y que no solo nos inclinemos hacia el lado de la ciencia, es decir solo la ‘I’”, dice Ciudad.

Sumado a esto, para trabajar con innovación es necesario generar confianza con las compañías. “A diferencia de Silicon Valley, en Chile los emprendimientos todavía necesitan una gran validación para entrar en la industria”, sostiene Jaime Riggs.

“De todas maneras, el potencial de las TIC es enorme y con el tiempo van a demostrar que vale la pena pagar por soluciones sofisticadas, muchas veces desarrolladas a la medida de los clientes”, añade.

sectores en alza

En cuanto a las áreas donde pueden haber más posibilidades de desarrollo para este tipo de emprendimientos, el especialista de Fundación Chile dice que es fundamental abrir las puertas al desarrollo de las TIC en las industrias estratégicas del país y concentrar los esfuerzos en los sectores que producen el mayor impacto en el PIB nacional.

“Por eso la convocatoria Piensa en Grande de este año, de Fundación Chile y Banco Estado, busca startups relacionadas con minería, alimentos, sustentabilidad y educación. Se espera que al menos 12 proyectos innovadores se sumen al portafolio de la plataforma”, dice.

Raúl Ciudad, en tanto, cree que hay varias áreas en donde los emprendedores pueden desarrollarse y potenciarse. Desde el punto de vista de las tecnologías de la información, por ejemplo, la industria electrónica y la industria creativa son áreas interesantes de desarrollo. Se está potenciando también una interesante industria local de programas, videojuegos, animación y aplicaciones.

“Desde el punto de vista de la biotecnología, que emplea la biología, química y procesos, vemos oportunidades en la agricultura, pesca, ciencia de los alimentos, ciencias forestales, entre otras. También está el área de Internet de las Cosas y los dispositivos conectados al Big Data, que permiten transformar industrias completas como la automotriz, el hogar, los relojes, todo con el calificativo de inteligente”, dice.:

Ecosistema I+D

En Chile, la inversión en investigación y desarrollo alcanza un 0,34% del PIB, muy inferior al 0,84% promedio en América Latina, y 2,4% de la OCDE. Según datos nacionales, los privados aportan con solo un 33%, la mitad del promedio de la OCDE, con esfuerzos en innovación. “Se requiere implantar la institucionalidad necesaria para ordenar el ecosistema de ciencia, tecnología e innovación en el país, que nos permita concebir una estrategia nacional de desarrollo que contemple estos aspectos que hoy a nivel mundial son los drivers del desarrollo y crecimiento económico de los países”, dice Raúl Ciudad, presidente de ACTI.