EL FACTOR SUSTENTABLE

Estamos viviendo procesos de continuos cambios digitales y tecnológicos donde los usos de materias primas parecieran haber quedado en el pasado. De hecho, no fue hasta comienzos de la “Era Digital” que el papel era fundamental para todo proceso que involucrara ejecución de documentos. La sociedad y las distintas organizaciones, empresas e instituciones, parecen haber tomado conciencia respecto al daño que se genera al medio ambiente cada vez que se produce papel. Esta responsabilidad también ha significado cambios en la estructura de cómo realizar operaciones comerciales.

A partir de 2017, Chile establecerá el uso obligatorio de la factura electrónica en todo proceso que involucre documentación comercial, para así dejar atrás el uso abusivo del papel, disminuyendo costos y contribuyendo al impulso de la modernización del país.

La factura electrónica no tiene un valor distinto a una emitida en papel, pero sí ofrece una cantidad de ventajas para el contribuyente y el emisor. Por ejemplo, el ahorro de costos y mayor eficiencia a la hora de facturar. Respecto al beneficio económico, una factura electrónica suprime gastos relacionados con el uso de papel, impresión, almacenamiento, envío y sellos. Un factor importante a considerar es que permite ganar inmediatez y eficiencia, y produce mejora en los tiempos de entrega a través de los soportes electrónicos disponibles. Lo anterior significa un ahorro de tiempo en las gestiones de la empresa. Los procesos administrativos se llevan a cabo con eficacia, ahorrando espacio, así como también la localización de la información y posterior procedimiento de cobros.

Otro factor relevante es la seguridad debido a que la información es administrada por cada uno de los participantes. De este modo, se reducen las opciones de falsificación y disminuye la posibilidad de errores humanos, entre otros el extravío de documentación. Desde el punto de vista ecológico y sustentable, las comunidades han exigido a cada empresa un cuidado especial por el planeta y sus recursos. La adopción del proceso de facturación electrónica significa un ahorro considerable de papel. Este mecanismo se traduce en responsabilidad ambiental de cada una de las firmas sujetas a este sistema.

Hacer el cambio de los documentos tradicionales a electrónicos no sólo supone un progreso de la digitalización de documentos, sino también un ahorro considerable de recursos naturales, lo que tiene, como consecuencia, un impacto directo en la conservación de bosques, agua y producción de energía.