Cuánto de Real Hay en la Promesa del Litio

Una explosiva demanda por el mineral de parte de las industrias más vanguardistas y la posibilidad de producir localmente baterías de litio asoman como oportunidades y desafíos que la explotación de este mineral plantea a nuestro país.

Como una presea dorada esperando ser alcanzada tras recorrer una larga maratón, el litio se presenta como una enorme oportunidad de negocio para nuestro país, aunque para ello hace falta una mirada más aguda a este mercado, que hoy se caracteriza por cifras moderadas. Para dimensionar su futura importancia, hay que mirar el explosivo crecimiento que ha tenido y que tendrá la industria tecnológica, explica Jaime Soto, secretario general de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información AG (ACTI), agregando que junto a Bolivia y Argentina, Chile puede tener buena parte de las reservas mundiales. “El crecimiento es explosivo en la medida que las tecnologías ocupen este material para el desarrollo de sus baterías, pues con litio son muy livianas. Todas las tendencias tecnológicas y las nuevas plataformas que se vienen, indican que tendremos millones de aparatos.

La tercera pl at aforma, (Clouds, Social Business, Big Data y Mobility), ya está ocupando un montón de estas baterías y cuando llegue el Internet de las Cosas (IoT), tendremos millones y millones de dispositivos conectados dot ados con bat erí a de litio”, afirma. También la industria de las cuatro ruedas es un actor importante aquí puesto que “el aumento en la demanda de litio irá creciendo de manera progresiva, ya que este material es de gran importancia en el desarrollo de las baterías y otros elementos que encontramos hoy en los autos eléctricos. De hecho, esta inversión que ya está realizando el mercado automotor mundial permitirá entregar aún más dinamismo a la explotación, elaboración y exportación de litio, cosa que traería grandes beneficios a la economía de Chile”, comenta Ben Díaz, director de comunicaciones de Porsche Chile.

El ejecutivo adelanta que, para 2025, el Grupo Volkswagen anunció que tendrá al menos 30 modelos eléctricos, proyectando que entre el 25% y el 30% de sus ventas totales serán vehículos eléctricos, siendo el litio un protagonista.

En la misma línea, el doctor en Ciencias Exactas y ex integrante de la Comisión Nacional del Litio, Gonzalo Gutiérrez, coincide en que la demanda aumentará y que ha crecido casi exponencialmente, pues el material ha cobrado fuerza “para el almacenamiento de energía, también para automóviles e incluso para el almacenamiento fijo (energía solar y eólica). De cinco a 20 años, seguirán siendo las baterías de litio las tecnologías centrales. Aun siendo un mercado pequeño comparado con el cobre, en términos estratégicos para nuestro país es tremendamente importante, porque nos permite tecnología de punta”, declara el actual docente de la Universidad de Chile. Gutiérrez agrega que un desarrollo del litio en suelo criollo nos permitiría aliarnos con Argentina y Brasil para hacer una industria conjunta, porque aquí está sobre el 60% de las reservas mundiales y es donde se extrae a menor precio, ya que es mucho más fácil obtenerlo de salares que de rocas.

Eso no sólo redunda en un beneficio económico, sino también de seguridad y geopolítico fundamental.

EL GRAN PASO

Para el vocero de ACTI, se debe avanzar más allá de la simple producción de litio hacia la exportación de baterías hechas de este elemento.” Al tener una industria tecnológica de primer nivel en el mundo, todos los estudios dicen que los valores se multiplican por diez”, recalca Soto. Sin embargo, reconoce que para llegar a ello se requieren políticas de Estado, más que de Gobierno, pues son industrias que se crean en diez años. Actualmente el 0,38% del PIB lo invertimos en I+D+i versus el 2,4% de los países desarrollados.

El tema de fondo es cómo llegar a 2020 con un 1,5% del PIB destinado a I+D+i; hay que ver cómo lo hacen en el resto del mundo para desarrollar las baterías y en base a eso ver cuál sería el volumen mínimo para ser un abastecedor competitivo en la industria de los teléfonos y automóviles, aclara. Además, el profesional hace ver la necesidad de ser competitivos en producto, pues el Salar de Atacama cumple con buenos parámetros al tener 1,5 g de litio por litro, pero otros salares poseen 0,8 g y hasta 0,4 g. El Gobierno ha estado trabajando, pero no he visto una conversación seria para decidir como país ser una industria de baterías, como tampoco pasó en el cobre. Son indust rias de largo plazo que transforman a la sociedad y hay que ver cómo le damos valor agregado a la producción de litio, concluye. Por su parte, Gutiérrez plantea que una alternativa puede ser fabricar componentes de las baterías de litio. Se podría hacer una alianza estratégica con las empresas automovilísticas, las que tienen interés de largo plazo.

De aquí a cinco años ya podríamos estar obteniendo los primeros productos. Argentina ya lo está haciendo junto a sus universidades, aunque de forma experimental, agrega. Para el académico, otro ámbito donde se requerirá litio es el de la energía solar y eólica. Los acumuladores con mayor densidad de energía y potencia, son baterías en base a litio (sales fundidas, no confundir con iones de litio), súper-condensadores en base a litio y sales furtivas para acumulación termo-solar (que también contienen litio), ahonda.

A ello se suma el uso para fusión y fisión nuclear, pues hay diseños con litio para producir reactores híbridos que dejan menos desechos nucleares. Además, su empleo en aleaciones livianas también asoma como carta a largo plazo, pues hay aleaciones litioaluminio usadas para aplicaciones militares, aviones y barcos de combate, teniendo una dureza similar al acero y tremendamente livianas, ahorrando también en combustible. Creo que el país también puede desarrollar esa metalurgia, manifiesta Gutiérrez. Sin embargo, el catedrático es tajante en advertir que “hasta ahora, Chile no juega ningún papel y para eso el Estado debe tomar en sus manos la producción del litio, revisando los contratos con SQM y Rockwood”. Por ello, ve con buenos ojos que Codelco decida entrar al negocio de litio, y que se conforme el Comité de Corfo para diseñar una política de largo aliento, instancia de la cual forma parte.

Recuadro :Cuando llegue el Internet de las Cosas (IoT), tendremos millones y millones de dispositivos conectados con batería de litio, dice Jaime Soto, secretario general de ACTI.

Se podría hacer una alianza estratégica con las empresas automovilísticas, quienes tienen interés de largo plazo. De aquí a cinco años ya podríamos estar produciendo las primeras baterías, afirma Gonzalo Gutiérrez.